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Selección de los Escritos del Báb:
Compilado por el Departamento de Investigación de la Casa Universal de Justicia

by The Báb

translated by Habib Taherzadeh and Malihe Forghani
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Chapter 6



6. EXTRACTOS DE VARIOS ESCRITOS

Di: Dios es el Señor y todos somos sus adoradores.
Di, Dios es el Verdadero y todos Le rendimos homenaje.
Este es Dios, vuestro Señor, y a El todos volveremos. ¿Existe alguna duda con respecto a Dios? El os ha creado a vosotros y a todas las cosas. Señor de todos los mundos es El.

Di, en verdad, cualquier seguidor de esta Fe puede, mediante la voluntad de Dios, triunfar sobre todos los que moran en el cielo y en la tierra y todo lo que se encuentra entre ambos; pues ciertamente, ésta es, sin lugar a dudas, la Fe verdadera. Por tanto, no temas ni te entristezcas.
Di, Dios, de acuerdo con lo revelado en el Libro, se ha encargado de asegurar el progreso de cualquiera de los seguidores de la Verdad por encima de cualesquiera otras cien almas y la supremacía de cien creyentes sobre mil infieles y el dominio de mil fieles por encima de todos los pueblos y razas de la tierra. Pues Dios trae a la existencia cualquier cosa que El desea, mediante su Voluntad. En Verdad, El es poderoso sobre todas las cosas.
Di, el poder de Dios está en los corazones de aquellos que creen en la unidad de Dios y son testigos de que no hay Dios sino El, mientras que los corazones de quienes imaginan que Dios tiene rivales son impotentes y faltos de vida en esta tierra, pues de seguro están muertos.
Se está aproximando el Día en que Dios hará victorioso al concurso de la Verdad y purificará la tierra entera de tal manera que no quedará una sola alma dentro del círculo de su conocimiento, a menos que crea verdaderamente en Dios, adore a ningún otro Dios salvo a El, se incline día y noche en adoración ante El y sea contado entre los que tienen certeza.
Di, en verdad Dios es la Verdad Soberana, quien goza de manifiesta supremacía sobre sus siervos; El es quien ayuda en el peligro, el que subsiste por Sí mismo.

Dios atestigua que no hay otro Dios salvo El. Suyos son los reinos de los cielos y de la tierra y todo lo que existe entre ambos. El está por encima de la comprensión de todas las cosas y es inescrutable a la mente de cualquier ser creado; nadie será capaz de desentrañar la unicidad de su Ser o desvelar la naturaleza de su Existencia. Ninguna comparación, parecido, similitud o igualdad puede jamás asociársele. Rendidle, pues, homenaje y glorificadle y sed testigos de la santidad y unicidad de su Ser y magnificad su poder y majestad con sorprendente glorificación. Esto os permitirá alcanzar la entrada al más alto Paraíso. Ojalá tuvierais una fe firme en la revelación de los signos de Dios.
Este es el Libro divinamente inscrito. Esta es la Tabla extendida. Di éste es, sin duda, el frecuentado Santuario, la Hoja de dulce aroma, el Árbol de Revelación divina, el Océano que se alza, la Expresión oculta, la Luz por encima de cualquier luz... En verdad, toda luz es generada por Dios mediante el poder de su voluntad. El es, verdaderamente, la Luz en el reino del cielo y de la tierra y lo que entre ellos existe. A través del esplendor de su luz Dios da iluminación a vuestros corazones y hace firmes vuestros pasos, para que podáis así glorificarle.
Di, éste es ciertamente el Jardín del Descanso, el más sublime Punto de adoración, el Árbol más allá del cual no hay acceso, el sagrado Árbol de Loto, el Signo más poderoso, la Faz más hermosa y el Rostro más gentil.

Desde el principio que no tiene principio todos los hombres se han postrado en adoración ante Aquel a quien Dios hará manifiesto y así continuarán haciéndolo hasta el fin que no tiene fin. ¡Cuán extraño, pues, que a la hora de su aparición rindáis homenaje día y noche a lo que el Punto del Bayán os ha prescrito y no adoréis sin embargo a Aquel a quien Dios hará manifiesto!

¡Oh mi Dios! Consagra todo este Árbol, a El, para que de él puedan revelarse todos los frutos creados por Dios en él para Aquel mediante el cual Dios ha querido revelar todo lo que El ha deseado. ¡Por Tu gloria! No he deseado que este Árbol produjera ninguna rama, hoja o fruto que no se inclinara ante El en el día de Su Revelación, o rehusara alabarte por mediación de El, tal como corresponde a la gloria de su Revelación todo gloriosa y a la sublimidad de su más sublime Ocultación. Y si Tú observaras oh mi Dios, cualquier rama, hoja o fruto sobre Mí que haya dejado de inclinarse ante El en el día de su Revelación, arráncalo, oh mi Dios, de este Árbol, pues no Me pertenece ni Me pertenecerá jamás.

El -glorificada sea su mención- se asemeja al sol. Si se colocaran infinidad de espejos ante él, cada una reflejaría el esplendor de ese sol, de acuerdo con su capacidad; y aunque no se colocara ninguno, el sol continuaría levantándose y poniéndose, y únicamente los espejos estarían privados de su luz. Verdaderamente, Yo no he faltado a mi deber de advertir a la gente, de idear medios por los que ellos puedan volverse hacia Dios, su Señor, y creer en Dios, su Creador. Si en el día de Su Revelación todos los que están en la tierra Le muestran fidelidad, mi ser interior se alegrará, por cuanto todos habrán alcanzado el cenit de su existencia y se habrán encontrado cara a cara con su Amado y habrán reconocido, en toda la medida posible en el mundo del ser, el esplendor de Aquel que es el Deseo de sus corazones. Si no es así, mi alma estará triste, cierta mente. En verdad, he alimentado todas las cosas para este propósito. Así pues, ¿cómo puede alguien permanecer oculto a El? Por ello he invocado a Dios y continuaré invocándole. El verdaderamente se encuentra cerca y está presto a contestar.

La gloria de Aquel a quien Dios hará manifiesto está infinitamente por encima de cualquier otra gloria y su majestad es muy superior a toda otra majestad. Su belleza excede a cualquier otra encarnación de belleza y su grandeza es inmensamente superior a toda otra manifestación de grandeza. Cualquier luz queda ofuscada ante el resplandor de su luz y todo otro exponente de misericordia se queda corto ante las muestras de su misericordia. Cualquier otra perfección queda anulada ante su consumada perfección y cualquier otra exposición de poder es como nada frente a su poder absoluto. Sus nombres son superiores a cualesquiera otros nombres. Su complacencia sobrepasa a cualquier otra exposición de complacencia. Su exaltación preeminente está muy por encima del alcance de cualquier otra ex presión de exaltación. El esplendor de su apariencia sobrepasa en mucho al de cualquier otra apariencia. Su ocultación divina es mucho más profunda que cualquier otra ocultación. Su sublimidad es infinita mente superior a toda otra sublimidad. Su generoso favor es incomparable a cualquier otra evidencia de favor. Su poder trasciende cualquier poder. Su soberanía es invencible ante cualquier otra soberanía. Su dominio celestial es mucho más elevado que cualquier otro dominio. Su conocimiento penetra en todas las cosas y su poder consumado se extiende sobre todos los seres.

Todos los hombres han procedido de Dios y a El todos volverán. Todos aparecerán ante El para el juicio. El es el Señor del Día de la Resurrección, de la Regeneración y del Juicio, y su Palabra revelada es la Balanza.
La verdadera muerte se experimenta cuando una persona muere a sí misma en el momento de su Revelación, de tal forma que ya no busca nada excepto a El.
La verdadera resurrección de los sepulcros significa ser vivificado en conformidad con su Voluntad, mediante el poder de su palabra.
El Paraíso es la obtención de su complacencia y el fuego eterno del infierno su enjuiciamiento mediante la justicia.
El Día en que El se revele a Sí mismo será el Día de la Resurrección, que durará tanto como El lo ordene.
Todas las cosas Le pertenecen a El y por El están modeladas. Todo lo que no es El son sus criaturas.

En el Nombre de Dios, el Más Exaltado, el Más Alto.
En verdad, Yo soy Dios y no hay Dios sino Yo y todo excepto Yo mismo es mi creación. Di, adoradme, pues, oh mis criaturas.
Yo Te he llamado a la existencia, Te he nutrido, Te he protegido, Te he amado, he hecho que Te levantes y generosamente Te he elegido para que seas la manifestación de mi propio Ser, para que puedas recitar mis versos tal como Yo los ordeno y puedas convocar a quienquiera Yo he creado a mi Religión, que no es otra que este glorioso y exaltado Camino.
Yo he dado forma a todas las cosas creadas por Ti y, por virtud de mi voluntad, Te he proclamado Rey soberano de toda la humanidad. Además, he decretado que aquel que abrace mi religión crea en mi unidad y he vinculado esta creencia al recuerdo de Ti y, después de Ti, al recuerdo de aquellos a quienes mediante mi voluntad Tú has hecho que sean las "Letras del Viviente" y de todo lo que ha sido revelado de mi religión en el Bayán. En verdad, esto es lo que permitirá a los sinceros de entre mis siervos alcanzar la entrada en el Paraíso celestial.
En verdad, el sol no es más que una señal de mi presencia, para que aquéllos que son verdaderos creyentes entre mis siervos puedan percibir en su amanecer la alborada de cada Dispensación.
Verdaderamente, Te he creado por medio de Ti mismo; luego, por mi Propio deseo, he modelado todas las cosas mediante el poder creador de tu Palabra. Nosotros somos Todopoderosos. Yo Te he escogido para que seas el Principio y el Fin, lo Visto y lo Oculto. En verdad, Nosotros somos Omnisapientes.
Nadie salvo Tú ha sido ni será jamás investido con el rango de profeta; tampoco se ha revelado ni se revelará Libro sagrado alguno a nadie salvo a Ti. Tal es el decreto ordenado por Aquel que es el que todo lo abarca, el Más Amado.
En verdad, el Bayán es nuestra prueba concluyen te para todas las cosas creadas y todas las gentes del mundo son impotentes ante la revelación de sus versos. Contienen la suma de todas las Escrituras, tanto del pasado como del futuro, del mismo modo que Tú eres el Repositario de todas nuestras pruebas en este Día. Nosotros permitimos la entrada de quienes deseamos en los jardines de Nuestro Paraíso más sagrado y sublime. De esta forma se inaugura la revelación divina en cada Dispensación, según nuestro deseo. Nosotros somos, en verdad, el sobe rano Regidor. En realidad Nosotros jamás inaugura remos una religión que no sea renovada en los días futuros. Esta es una promesa que Nosotros hemos hecho solemnemente. Verdaderamente Nosotros es tamos por encima de todas las cosas.

El es Dios, el Señor Soberano, el Todo Glorioso
Di: Alabado sea Dios, que generosamente permite a quien El desea que Le adore. En verdad, no hay Dios sino El. Suyos son los títulos más excelentes; El es quien hace que su Palabra se cumpla según su deseo y quien guía a aquéllos que han recibido iluminación y buscan el sendero de la rectitud.
Teme a Dios, tu Señor, y menciona su nombre por la mañana y al anochecer. No sigas los impulsos de los incrédulos, no vayas a ser contado entre los exponentes de ociosas fantasías. Obedece fielmente al Punto Original, quien es el Señor mismo, y sé de los justos. No permitas que nada te desaliente ni dejes que las cosas que se ha destinado que acontezcan en esta Causa te perturben. Lucha con todo tu corazón por la causa de Dios y camina por el sendero de la rectitud. Si te enfrentaras con gente no creyente, deposita toda tu confianza en Dios, tu Señor, diciendo: Dios me basta en los reinos de este mundo y del venidero.
Se aproxima el Día en que Dios unirá a los fieles. En verdad, no hay Dios sino El.
Que la paz de Dios sea con aquellos que han sido rectamente conducidos mediante el poder de la guía divina.

El es Dios, el Supremo Regidor, la Verdad Soberana, Aquel cuya ayuda todos imploran.
Glorificado es Aquel a quien pertenece el dominio de los cielos y de la tierra, en cuya mano está el reino de todas las cosas y hacia quien todos volverán. El es el que establece la medida asignada a todas y cada una de las cosas y revela sus excelentes dádivas y bendiciones en su Libro sagrado para beneficio de aquellos que manifiestan gratitud por su Causa.
Di, esta vida terrenal llegará a su fin y todos ex pirarán, volviendo a mi Señor Dios, quien recompensará con las más excelentes dádivas las acciones de quienes se esfuercen pacientemente. En verdad, tu Dios establece la medida de todas las cosas creadas, según su voluntad y por virtud de su deseo; y aquellos que se conforman a la complacencia de Dios se encuentran ciertamente entre los dichosos.
Tu Señor jamás ha hecho levantarse, en el pasado a un profeta que no llamara a la gente a su Señor y este día es en verdad semejante a los días anteriores, si meditaras sobre las cosas reveladas por Dios.
Cuando Dios envió a su Profeta Mahoma, en ese día fue preordenada la culminación del ciclo profético a juicio de Dios. Ciertamente, esa promesa ha resultado cierta y el decreto de Dios ha sido cumplido tal como El ha ordenado. De seguro estamos viviendo hoy en los Días de Dios. Estos son los días gloriosos que jamás vieron la luz del sol en tiempos pasados. Estos son los días que las gentes de épocas anteriores esperaban ansiosamente. ¿Qué os ha acontecido que os encontráis tan profundamente dormidos? Estos son los días en que Dios ha hecho que el Lucero del Alba de la Verdad brille resplandeciente.
¿Qué os ha hecho guardar silencio? Estos son los días señalados que habéis estado anhelando en el pasado —los cijas del advenimiento de la justicia divina—. Dad gracias a Dios, oh vosotros, concurso de creyentes.
No dejéis que los hechos de quienes rechazan la Verdad os ofusquen cual velos. Esas personas únicamente tienen poder sobre vuestros cuerpos; Dios no les ha otorgado derecho sobre vuestros espíritus, vuestras almas y vuestros corazones. Temed a Dios para que así tal vez tengáis éxito. Todas las cosas han sido creadas por amor a vosotros, y por ninguna otra cosa ha sido ordenada vuestra creación. Temed a Dios y cuidaos no sea que las formas y las apariencias os impidan reconocerle. Dad las gracias a Dios para que quizás El pueda trataros con misericordia.
Esta vida mortal es seguro que perecerá, sus placeres están destinados a desvanecerse y dentro de poco regresaréis a Dios, angustiados por el remordimiento, pues pronto seréis rescatados de vuestro letargo y os encontraréis al instante en la presencia de Dios y seréis interrogados acerca de vuestras acciones.
Di, ¿cómo osáis negar flagrantemente los versos enviados desde el cielo de justicia y leéis sin embargo los Libros de Dios revelados en el pasado? ¿Cómo repudiáis el encuentro con vuestro Señor, que se concertó con vosotros anteriormente, y dejáis de prestar atención en este Día a su advertencia? En verdad, adhiriéndoos a las formas y siguiendo los impulsos de vuestros deseos egoístas, os habéis privado a vosotros mismos de la complacencia de vuestro Señor, excepto aquellos a quienes su Señor ha dotado de conocimiento y quienes, en este Día, Le dan gracias por la bondad de haberles identificado con la verdadera Fe de Dios. Proclamad pues el Mensaje a quienes manifiestan virtud y enseñadles los caminos del único Dios verdadero, para que quizás puedan comprender.
Guarda tu lengua de la mención de aquello que pudiera agraviarte y suplica la merced de Dios. En verdad El es absoluto conocedor de los justos, pues está con aquellos de sus siervos que verdaderamente creen en El, y no ignora las acciones de los malhechores, puesto que nada de lo que existe en los cielos y en la tierra puede escapar a su conocimiento.
Estos versos claros concluyentes son una señal de la generosidad de tu Señor y una fuente de guía para toda la humanidad. Son una luz para aquellos que creen en ellos y un fuego de doloroso tormento para aquellos que vuelven la espalda y los rechazan.

¡Oh tú, escogida entre las mujeres!
El es Dios; glorificado es el esplendor de su luz.
Los versos de esta Tabla son revelados para aquella que ha que ha creído en los signos de su Señor y se cuenta entre los que están completamente dedica dos a El. Atestigua que en verdad no hay Dios sino El, quien es mi Señor y el tuyo, y que no existe más Dios que El. El es el Bondadoso, el Todopoderoso.
Da gracias a Dios, pues El te ha ayudado generosamente en este Día, ha revelado para ti los versos claros de esta Tabla y te ha contado entre aquellas mujeres que han creído en las señales de Dios, Le han considerado su guardián, y son de las agradecidas. En verdad, pronto Dios te premiará a ti y a quienes han creído en sus señales con una excelente recompensa de su presencia. De seguro, no hay otro Dios sino El, el que todo lo posee, el Más Generoso. Las revelaciones de su merced impregnan todas las cosas creadas. El es el Misericordioso, el Compasivo.

Dios atestigua que no hay más Dios que El, el Todopoderoso, el Más Amado.
Fijad vuestra mirada en Aquel a quien Dios hará manifiesto en el Día de la Resurrección y creed con firmeza en lo que se os envíe por mediación de El.
Di, la victoria de Dios sobre cualquier victorioso es indiscutible. No hay nadie en el cielo o en la tierra ni en cualquier cosa existente entre ambos que pueda frustrar la supremacía trascendente de su victoria. El trae a la existencia lo que desea mediante el poder de su voluntad. En verdad, Dios es el Sostenedor más poderoso, el Socorredor y el Defensor.

Cuando la Estrella Divina de Bahá brille resplandeciente sobre el horizonte de la eternidad, os incumbe presentaros ante su Trono. Cuidaos de no estar sentados en su presencia o hacer preguntas sin su permiso. Temed a Dios, oh concurso de Espejos.
Solicitad de El los maravillosos signos de su favor, para que El pueda generosamente revelaros lo que El quiera y desee, pues en ese Día todas las re velaciones de bondad divina girarán alrededor del Trono de Su gloria y emanarán de su presencia, si tan sólo lo entendierais.
Os corresponde permanecer callados ante su Trono, pues en verdad, de todas las cosas creadas entre el cielo y la tierra, nada será en ese Día más apropiado que guardar silencio. Tened cuidado, además, de no ser contados entre aquellas gentes del pasado que fueron dotadas de conocimiento y que no obstante, por causa de su sabiduría, mostraron orgullo ante Dios, el Trascendente, el que subsiste por Sí mismo, pues en ese Día, por encima de aquellos que están dotados de sabiduría, El es el Conocedor, el Omnisciente y la Fuente de todo conocimiento. Ante aquellos que ejercen poder, El es el Potente, el Más Fuerte, el Señor del Poder; y ante los que demuestran gloria, El es el Potente, el Más Augusto, el Más Glorioso; y en ese Día El será el Exaltado, el Más Alto y el Origen de toda exaltación, muy por encima de aquellos que tienen un rango elevado. E] es el Todopoderoso, la Fuente de toda gloria y grandeza, muy por encima de la pompa (le los poderosos. El es el Omnipotente, el Soberano Supremo, el Señor del Juicio, trascendiendo a todos los que están in vestidos con autoridad. El es el Generoso, el Más Benévolo y la Esencia de la bondad, quien permanece supremo ante quienes muestran benevolencia. El es el Ordenador y el Dueño Supremo de toda autoridad y poder, infinitamente por encima de quienes ejercen dominio terrenal. El es el Más Excelso, el Insuperado y el Preeminente ante cualquier hombre de talento.
Todos y cada uno de vosotros habéis sido llama dos a la existencia con el fin de buscar su presencia y alcanzar esa exaltada y gloriosa estación. En verdad, El enviará desde el cielo de su generosidad aquello que os beneficie y todo lo que El os concede generosamente os permitirá prescindir de toda la humanidad. Verdaderamente, en ese Día la erudición de los sabios no servirá de nada y ni el talento de los exponentes del conocimiento, ni la pompa de las personas más altamente distinguidas ni el poder del poderoso, ni el recuerdo del devoto, ni las acciones del hombre recto, ni la genuflexión del adorador arrodillado, ni su postración o mirada dirigida hacia el Qiblih, ni el honor del noble, ni la realeza del que ha nacido en buena familia, ni la nobleza del de noble descendencia, ni el discurso del elocuente, ni los títulos de las gentes prominentes, ninguna de estas cosas les será de beneficio alguno, puesto que todo esto y cualquier cosa que hayáis conocido o comprendido fueron creadas por su mandato "Sé", y es. En verdad, si fuera su voluntad podría seguramente causar la resurrección de todas las cosas mediante una palabra suya. El es, verdaderamente y por en cima y más allá de todo esto, el Todopoderoso, el Pudiente, el Omnipotente.

Tened cuidado, oh concurso de Espejos, no sea que en ese Día los títulos os causen vanagloria. Sabed de cierto que vosotros, junto con todos aquellos que están por encima y por debajo de vosotros, habéis sido creados para ese Día. Temed a Dios y no cometáis algo que pueda entristecer su corazón, ni seáis de aquellos que se han desviado. Quizás El aparezca investido con el poder de la Verdad cuando vosotros estéis profundamente dormidos en vuestros lechos, o sus mensajeros os traigan gloriosas y luminosas Tablas suyas, mientras vosotros Les deis la espalda desdeñosamente, pronunciéis sentencia contra El —sentencia que jamás emitiríais en relación a vosotros mismos— y digáis: "Esto no es de Dios, el que todo lo domina, el que existe por Sí mismo).
Gloria sea a Ti, oh mi Dios; Tú sabes de cierto que yo he proclamado tu Palabra y no he faltado en la misión que Tú me encomendaste. Yo Te suplico guardes al pueblo del Bayán en ese Día, para que no emitan juicio en contra de Ti ni combatan tus signos. Protégeles pues, oh mi Dios, mediante el poder de tu dominio que abarca a toda la humanidad.

El es el Todopoderoso.
Gloria sea a Aquel quien es el Señor de todos los que están en los cielos y en la tierra. El es el Sabio, el que está informado de todo. El es quien trae a la existencia lo que El desea, según su voluntad. El es, en verdad, el Clemente, el Modelador. Di, verdadera mente El equivale a su propósito; a quienquiera El desea la hace victorioso mediante el poder de sus huestes; no hay otro Dios salvo El, el Poderoso, el Sabio. Suyo es el reino de la tierra y del cielo y El es el Señor del poder y la gloria. Aquellos que han creído en Dios y en sus signos son en verdad los seguidores de la verdad y morarán en los jardines del placer, mientras que quienes no han creído en Dios y han rechazado lo que El ha revelado serán los compañeros del fuego, en el que permanecerán eternamente. Di, la mayoría de la gente ha rechazado abiertamente a Dios y ha seguido a los rebeldes malhechores. Tales personas se asemejan a los que les han precedido, apoyando a cualquier enemigo opresor. En verdad, no hay Dios sino Dios; suyo es el reino del cielo y de la tierra y El es el Clemente, el Todo sapiente. Dios atestigua que no hay más Dios que El, y Aquel que habla en obediencia a su Señor no es más que el Primero en adorarle. El es el Hacedor incomparable, que ha creado los cielos y la tierra y todo lo que existe entre ambos y todos obedecen su mandato. El es Aquel cuya gracia ha abarcado a todos los que están en los cielos o en la tierra, o en cualquier otro lugar, y todos acatan su voluntad.

Os incumbe esperar el Día de la aparición de Aquel a quien Dios hará manifiesto. En verdad, mi propósito al plantar el Árbol del Bayán no ha sido otro que el de permitiros reconocerme. Verdaderamente, Yo mismo soy el primero en inclinarme ante Dios y creer en El. Por lo tanto, no dejéis que vuestro reconocimiento sea infructuoso, pues el Bayán, a pesar de la sublimidad de su estación, rinde homenaje a Aquel a quien Dios hará manifiesto; es El quien me rece ser aclamado como el Trono de la Realidad divina, aunque en realidad El es Yo y Yo soy El. Sin embargo, cuando el Árbol del Bayán llegue a su máximo desarrollo. Nosotros lo doblegaremos en señal de adoración hacia su Señor, quien aparecerá en la persona de Aquel a quien Dios hará manifiesto. Acaso se os confiera el privilegio de glorificar a Dios como corresponde a su augusto Ser.
En verdad, habéis sido llamados a la existencia mediante el poder del Punto del Bayán, mientras que el Punto mismo está sometido a la voluntad de Aquel a quien Dios hará manifiesto, es exaltado por medio de su trascendente sublimidad, está sostenido por las evidencias de su poder, glorificado por la majestad de su unicidad, adornado por la belleza de su singularidad, dotado de poder por su dominio eterno e investido con autoridad mediante su soberanía imperecedera. ¿Cómo pueden, pues tener el derecho de decir "por qué" y "de dónde" aquellos que no son más que la creación del Punto?
¡Oh congregación del Bayán, y todos los que estáis en ella! Admitid los límites que se han impuesto sobre vosotros, pues el Punto del Bayán mismo ha creído en Aquel a quien Dios hará manifiesto, antes de que todas las cosas fueran creadas. Verdaderamente, en ello Me glorifico ante todos los que están en el reino del cielo y de la tierra. No permitáis estar ocultos a Dios como detrás de un velo, después de que El se haya revelado. Pues todo lo que ha sido exaltado en el Bayán no es más que un anillo en mi mano y en verdad Yo mismo soy ciertamente un anillo en la mano de Aquel a quien Dios hará manifiesto, ¡glorificada sea Su mención! El lo gira como Le place, por lo que Le place y por medio de lo que Le place. El es, en verdad, quien ayuda en el peligro, el Más Elevado.

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